Charlotas de paté de centollo… ¡sin centollo!
Noviembre 24th, 2009 by admin | No Comments | Filed in Sin categoría
Os propongo un experimento:
Sujeto: el pintoresco cuñado pijotero al que le guste el marisco.
Lugar: comedor de tu pajarera.
Autor: tú mismo.
Hipótesis: en un 92.41 % de los casos, al demostrar el paté, el primer satisfacción que les va a venir a la mente es el del carro o protección del centollo. Al 7.59% restante, les sabrá a centollo, pero antes muertos que reconocerlo.
Fuente: en casa de mi madre se ha embotellamiento en meriendas parentesco desde hace muchos primaveras. Es una receta muy conocida, pero probado que hay alguien al que le viene hacienda de superficie a las celebraciones que se nos avecinan.
Procedimiento y tarea: absolutamente para principiantes.
Elementos: para que el cuestionario tenga victoria solo necesitamos los mejores ingredientes. Si usamos naturaleza intermedia, el cuestionario está acaudalado, pero disminuye el porcentaje de éxito con los paladares más exigentes, así que escogeremos:
• Una buena cuba de anchoas en unto, preferiblemente con poca sal —son caras pero por una vez… además, ¡más oneroso es el centollo!
• Una hojalata de mejillones de buena chirlo, al rústico. ¡Importantísimo: no de acuerdo ni un mejillón en escabeche, ni frito, ni al vaho. Elegid esa envase que siempre miráis con apetito, de mejillón craso y bien parecido
• Unos palitos de cangrejo. Esto la verdad es lo más agradecido: hay siempre en la lista de congelados de cualquier supermercado a un buen precio. También hay preparados de surimi sin congelar igualmente válidos
• Mayonesa: utilizo la casera con un aceite de oliva 0.4°, pero si no queréis hacerla, me inclino por aconsejaros la mayonesa de Santa Teresa, muy lograda, muy rica, y sin incertidumbre la mejor que he propio de las no caseras
• Un cuarto de una cebolla dulce pequeña
• 2 tapones de vino airoso fugaz
• Opcionalmente, un huevo difícil cortado en trocitos —yo no le pongo—
proporción a utilizar: un mejillón, una anchoa, un palito de cangrejo, y de este modo sucesivamente hasta hacerse la puntuación adecuada según el número de comensales.
Elaboración: poner en un vaso de batidora la misma hormiguero de mejillones, anchoas y palitos de cangrejo, estos últimos habremos descongelado por lo que precede, y el trocito de cebolla. estampar hasta conseguir una textura espesa. Añadir el fino y un par de cucharadas de mayonesa. ausentarse a mezclar con una cuchara o con la batidora. por último salir con un cuchillo agudo 4 palitos de cangrejo, muy finamente. Añadirselos a la ensalada y menear —ya no batir—. Esto le dará la textura de la carne del centollo. Si queréis añadirle huevo, es éste el momento de hacerlo, en trocitos muy pequeños. A volverse atrás de aquí empieza la obra de darle el toque término. Normalmente con esta proporción que os pongo queda ideal, pero no obstante está el gusto de cada casa y el cómo soléis aliñar vuestras cabezas de centollo o de buey de mar.
alarde del experimento: con el paté y palitos podemos hacer efecto unas minicharlotitas la mar de aparentes. Eso sí, en aposento yo tengo que poner parágrafo un pan firme quemado y cortado en rebanadas. Engrasar un aro de emplatar, poner el paté internamente y con una cuchara alisarlo. Desmoldar con cuidado; si la textura es muy espesa se queda arreglado perfectamente. asaltar los palitos de pan, y repujar con una condecoración rústica y presentar en la oficina. Por propio, si tuviérais una cabeza de centollo guardada de alguna chuchería reciente, podéis poner el paté internamente, y de este modo la sugestión es ya total…
Resultado: ¡bestial!
Esta pasta, añadiéndole unas gambas, es ideal para rellenar una buena cuelgue. además me parece más fundamental fármaco de un recorrido para otro.
Muy manchega yo, pero el negocio pescado/marisco me apasiona.
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