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Alimentos del día de muertos
Día de Muertos es una celebración de origen mesoamericano; data de los festejos por el noveno mes del calendario solar azteca, que se ubicaban cerca del inicio de nuestro mes de agosto y duraban un mes completo. Mictlantecíhuatl (Dama de la Muerte) y Mictlantecutli (Señor de los Muertos) presidían las festividades que posteriormente, con la llegada de los españoles y la evangelización, se transformarían y terminarían conjuntando costumbres cristianas y paganas.
Esta celebración se efectúa en todo el país pero llega a ser espectacular en Puebla, Mix-quic (D.F.), Oaxaca, Pátzcuaro (Michoacán) y Ocotepec (Morelos) del 31 de octubre al 2 de noviembre. Las diferencias entre festejos dependen del grado de tradición española y mexica.
Alimentación saludable en caso de enfermedad cardiovascular
EJEMPLO 1

Desayuno
- Leche descremada (un vaso)
- Frijoles caldosos con arroz y nopalitos (un plato)
- Tortillas de maíz (2 piezas) Kiwi (una pieza)
- Gelatina (una pieza)
Comida
- Sopa de avena (un tazoncito)
- Arroz con zanahorias y chícharos (1/2 taza)
- Filete de pescado a la plancha (1 pieza mediana)
- Ensalada de lechuga, jitomate, pepino, hojas de espinacas y aguacate
- Tortillas de maíz (2 piezas)
- Melón (una rebanada)
- Agua natural o de fruta sin azúcar
Cena
- Yogurt natural (una taza)
- Té (al gusto)
- Enfrijoladas rellenas de pollo espolvoreadas con queso panela (dos piezas)
- Guarnición de lechuga, pepino y jitomate
- Guayabas (3 piezas)
- Galletas habaneras (3 piezas)
Ventajas de los alimentos deshidratados
Son más pequeños y pesan menos que en su estado natural.
Requieren mínimo espacio para transportarlos y almacenarlos.
Abaratan los costos de transporte y de espacios en almacenes.
Conservan gran parte de su sabor, color, sabor, consistencia y aspecto durante largos periodos.
Sólo requieren refrigeración a partir de que se hidratan para su consumo.
Tiempo prolongado de conservación.
Están disponibles en cualquier temporada.
Son una buena opción para personas muy ocupadas.
Ideales como tentempié, en casos de desastre, excursiones o montañismo.
Durante el proceso de deshidratación sólo tienen una pérdida mínima de sustancias nutritivas.
Tipos de deshidratacion de alimentos
Natural. Consiste en colocar los alimentos en recipientes o charolas con amplia superficie de evaporación. Esta técnica requiere condiciones climatológicas óptimas, por lo que sólo puede llevarse a cabo en regiones muy favorecidas por el clima, ya que es necesario un gran espacio al aire libre y se puede ver afectada por elementos como el polvo, la lluvia y plagas.
Artificial. Es una de las técnicas más utilizadas en nuestros días; los alimentos se colocan en secadores mecánicos (hay de diferentes tipos) a base de aire caliente, como hornos de gas, de microondas y liofilización que controlan las condiciones climáticas y sanitarias, por lo que se obtienen productos de buena calidad, higiénicos y libres de sustancias tóxicas. Entre estos equipos o cámaras los hay de diversas formas:
- Secador de tambor
- Cámaras de secado
- Secador continuo al vacío
- Secador de bandas continuas
- Liofilizador
- Por aspersión
- Secador de cabina
- Horno
- Secador de túnel
Existe una gran variedad de alimentos deshidratados, como frutas, verduras, carnes (bacalao, machaca), cereales (arroz, avena, centeno, cebada, maíz, trigo), leguminosas (frijol, haba, lenteja, garbanzo, soya, alubias), especias (ajo, cebolla, albahaca, anís, eneldo, entre otras), salsa, leche, moles, sopas, huevo, yogurt y café, entre muchos más.
Alimentos deshidratados
Los alimentos son perecederos y su descomposición puede verse favorecida por diferentes factores, entre los cuales se encuentra la acción de mohos, levaduras, bacterias y enzimas. Asimismo, cuando se exponen al aire libre y a temperaturas elevadas se acelera su proceso de descomposición, cambian de color, aspecto, olor y sabor, lo cual puede resultar perjudicial para la salud. A esto se debe que desde tiempos remotos el hombre se haya preocupado por mantener los alimentos en buen estado, preservarlos y poder disponer de ellos en cualquier temporada del año, sobre todo en épocas de carestía. Para ello se han desarrollado diferentes técnicas de conservación.
La desecación o deshidratación de los alimentos fue uno de los primeros métodos que utilizaron nuestros antepasados. Lo empleaban los incas, quienes colocaban alimentos bajo los rayos directos de su dios, el Sol. Durante la Edad Media, los frutos secos, como los orejones de chabacano y melocotón, las ciruelas, uvas pasas e higos desecados formaban parte de la cocina tradicional de las familias de numerosos países. En la época prehispánica se hacían trueques de diferentes granos y semillas en las plazas de las comunidades, y desde entonces hasta nuestros días se ha ampliado la oferta de alimentos deshidratados que podemos disfrutar y adquirir en tianguis, mercados y tiendas.
La deshidratación consiste en eliminar la mayor cantidad posible de agua del alimento seleccionado bajo condiciones controladas de temperatura, humedad, velocidad y circulación del aire, con lo que se obtiene un producto pequeño, liviano, de buen sabor y olor, resistente, de fácil transportación y con menor riesgo de crecimiento y desarollo microbiano.
Que comer antes, durante y después del ejercicio físico
Para rendir al máximo, no basta con tomar proteínas e hidratos de carbono en la cantidad adecuada a lo largo del día, también es importante revisar en qué momento comes cada cosa. Si combinas de un modo adecuado tu consumo de hidratos y proteínas de cara al ejercicio podrás reducir la oxidación de aminoácidos y la formación de amoniaco en tus entrenamientos (por lo que estarás protegiendo tus músculos y disminuyendo la generación de toxinas) al tiempo que te mantienes lleno de energía y proporcionas a tu cuerpo el material necesario para recuperarse adecuadamente. Los días que tengas un entrenamiento prolongado, desgastante o una competencia, este puede ser el menú que puedes implementar:
Hasta 3 horas antes del entrenamiento: Pasta con aceite de oliva y jitomate (carbohidratos complejos).
Una hora antes: Un yogur con cereal y fruta (hidratos de carbono con un toque de proteínas).
Justo antes: Un licuado de plátano con un poco de miel (hidratos de carbono simples).
Durante el ejercicio: Gel energético, plátano, pasas (hidratos de carbono simples y medianamente complejos).
Si el ejercicio es muy prolongado: Bebida energética y BCCAs en polvo (hidratos de carbono medios y aminoácidos de cadena ramificada).
Después del ejercicio: Lo más recomendable es tomar un licuado de frutas con leche descremada (hidratos de carbono con proteínas).
Las proteínas cuidan tu línea
¿Puedes perder peso sin darte cuenta?
Por supuesto, con una alimentación rica en proteínas y baja en grasa y carbohidratos se consigue perder peso. Este es un principio que ha generado numerosas corrientes y dietas, pues el cuerpo “echa mano” de las reservas de grasa que tenemos cuando necesita energía. Llevando una alimentación a base de proteínas se conserva la musculatura y se pierde gran parte de la reserva de grasa. Sin embargo, debes tomar en cuenta que esta clase de dieta debe combinarse con el ejercicio físico; pues de esta forma, obtendrás mejores resultados.
Errores de nutrición
Comer bien es tan importante como entrenar correctamente, pero aún hay corredores que no alcanzan su rendimiento óptimo por errores nutricionales como estos:
Comer mucha pasta. Clásico entre los corredores. Una cantidad excesiva supone problemas digestivos que te pueden mandar directo al baño a mitad de la carrera. Toma avena para desayunar, papas a mediodía y pasta para cenar, pero en cantidades normales.
Beber demasiada agua. El aguate hidrata, sí, pero diluye tus electrolitos (potasio, sodio, magnesio…) lo cual te debilita y puede dar origen a calambres e incluso, en caso extremo, causar hlponatremia, un problema mortal. Bebe como máximo 450 a 500 mi de agua 2 ó 3 horas antes de la competencia. Toma un vaso de agua antes de la salida.
Cargarse de fibra. Algunos corredores deciden volverse sanísimos y toman alimentos ricos en fibra en exceso durante el día anterior a la carrera. Toma fibra, pero no abuses los días previos para evitar gases y dolores abdominales.
Como prevenir la anemia
Deberías tomar 9 mg. de hierro al día si eres hombre y 18 mg si eres mujer. Síntomas como cansancio, palidez o caída de cabello pueden “avisarte” de una posible anemia.
Comer carne dos o tres ¿_veces por semana en una ración entre 100-130 gramos.
Incluir legumbres tres veces a la semana, combinando con jitomates, pimientos o col (ricos en vitamina C) A Para botana, frutos secos. 20-25 gramos ayudan a aumentar el aporte de hierro.
Toma verduras a diario, y si son crudas, mejor. Pescado dos veces por semana. Considera alimentos como los mejillones o las almejas que son especialmente ricos en hierro.
Alimentos Que Mejoran La Absorción
Vitamina C. Lo más potente para aumentar la absorción de hierro. Un truco es tomarse un jugo de naranja después de todas las comidas.
Proteínas animales. Favorecen la absorción del hierro de los vegetales.
Bebidas alcohólicas. Una copa de vino ayuda a absorber este mineral y además el vino tinto contiene hierro.
Frutas. Ácidos orgánicos, como el málico y el cítrico que se encuentran generalmente en las frutas, también mejoran la absorción.

Estimulante, vigorizante muscular y tonificante cardiaco. Estas son algunas de las ventajas del